Esta correspondencia se debe al Calvino editor, la lector incansable de centenares, tal vez miles, de manuscritos de autores desconocidos y consagrados, a quienes dio a conocer o consolidó en su carrera, pero también a quienes despreció y rechazó- a veces con inusitada dureza-, a sabiendas, quien sabe, de que el único criterio coherente para un editor literario que desea crear una línea editorial es el de arriesgarse a seguir la corrie...Ver más »