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¡Me quiero registrar!Un Día en la Vida de Dios
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Descripción:
Una bola de energía con ojos y oídos abundantes asume la creación de un universo. Dios -un personaje adorable y, como todo di...
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3 opiniones

No creo que se pueda decir mucho más de lo que ya fue dicho por dos usuarios antes sobre este libro. Un día en la vida de Dios es uno de esos libros para leer en cualquier momento, y que se disfrutan.
El libro se trata, justamente, de un día en la vida de Dios. Pero Dios está bien lejos de ser ese hombre barbudo y viejo que a veces nos pintaron, y resulta ser una mujer. Como todas las mujeres de la Corporación (que vendría a ser la "empresa" encargada de la creación de mundos), ella comienza creando en un pedrusco -el "tercer pedrusco, o sea, la tierra- y experimentando con lo que va viendo, tocando y moldeando. Resulta que a esta mujer de la Corporación le va a llegar el momento de darse cuenta que ha creado unos bichitos (así los llama tanto ella, como las otras mujeres de la Corporación) que tienen poder de desición, que fornican mirándose a la cara, y que también tienen la capacidad de crear... dioses.
Los hombres y su relación con los diosoes es la trama argumental de esta novela. Dios -que es la forma en la que sus compañeras de la Corporación empiezan a llamarla en forma burlesca luego de que ella se entromete en la vida de los humanos que creó- empieza a intervenir en la vida de los hombres para poder entenderlos, entender cuál es la necesidad de crear dioses, muchos de ellos con cualidades que para ella son rídiculas, cuando en realidad es ELLA la creadora -accidental- de todo eso en lo que viven inmersos ellos.
La novela rodea el tema de la muerte en todo momento, y Dios va sacando conclusiones sobre la relación hombre-Dios-muerte.
La novela recorre distintos momentos de la historia para entender la relación de sus bichitos con los dioses.
Es un historia muy graciosa, muy entretenida y que deja interrogantes abiertos, para pensar desde los más distintos ángulos, ya sea la teología, la filosofía o la ciencia misma. Como ya citaron Billie y Hernangude, hay muchísimos pensamientos para rescatar del libro.
Muy recomendado.
1 opinión
Hola Juli! Vi luz y entré! Muy buen comentario, como siempre. Un gusto estar nuevamente, de paseo, por acá.

Ante todo agradezco al livriano “Billie”, quién me recomendó este libro a través de un comentario en mi opinión de Valfierno
¿Cómo comenzar una opinión de un libro tan “groso”?, es más, ¿qué adjetivo usar que le quede bien a este texto?. A ver…intentemos.: Dios es una bola energética de sexo femenino (me salió muy policial la descripción) que pertenece a una comunidad y decide crear algo que se denomina: Pedrusco (el mundo para los mortales), crea muchos animales pero descubre que unos “bichitos” (así los llama y produce cierta ternura) pueden hablar, pensar y relacionarse de otra manera, hasta la forma de reproducirse dista de otras especies.
A través de esta metáfora, Caparrós, ironiza, hace reflexionar, critica, hace humor y nos introduce en distintas etapas de la historia desde la perspectiva de Dios, ya que se materializa en distintos personajes de la historia, por ejemplo: un luchador en Egipto, una esclava de Abraham (este capítulo es excelente), un médico en Asia Menor o el confesor de Voltaire (otro capítulo GENIAL).
Es una novela con dosis de historia y mucho debate acerca de Dios, otros dioses menores, de la muerte, del amor y del sexo. Hay muchas frases que no pueden ser pasadas por alto, sólo trascribiré algunas:
“el dios del crucificado tiene un truco que funciona tan bien: si le confiesas tus maldades a un sacerdote de esos, el dios te perdona. Nada es definitivo: cualquiera puede hacer el mal y arrepentirse y conseguir otra oportunidad, y hacer el mal y arrepentirse y tener otra: una bicoca. El dios de los cristianos suspende el tiempo: elimina el pasado lavando las culpas que pueden venir de él, elimina el presente diciendo que lo importante sucede en e l futuro. Así cualquiera: reclutan y reclutan”.
“La historia del Demonio me gustaba: esos cristianos creían que su dios era tan poderoso que habían tenido que inventarle otro para contrapesarlo”
Cuantas dudas plantea, cuanto nos hace pensar el escritor con los planteos narrados en este libro, de hecho en la primer página hay una cita de Nietzsche que lo dice todo: “No es la duda lo que enloquece: es la certeza”
Lo místico es el blanco preferido del autor en este libro, pero la combinación: Novela-Historia-Religión es una invitación al debate y la reflexión que sólo la pluma de Martín Caparrós es capaz de plasmar en las 286 páginas que contiene esta obra.

Dado que me juega en contra la hora de opinar objetivamente acerca de un trabajo suyo, tengo que admitirlo: Martín Caparrós me fascina. Lo sigo desde sus editoriales en Veintitrés, y particularmente después de encontrármelo en la feria del libro del año pasado, ocasión en la cual me firmó un ejemplar del excelente trabajo de investigación Qué País.
- Billie, me va a hablar del libro o va a continuar con el divague?
En esta ocasión, Caparrós nos brinda una cautivante novela en la que trata la inmemorable relación entre los hombres y sus dioses. Claro que semejante metafísico, político y polémico libro gana interés al ser relatado por Dios. Un tipo especial de Dios, claro está:
Dios no podía dormir, esa mañana, y ni siquiera lo sabía. No era que estuviese nerviosa: era que no lo sabía. Si hubiese conocido esa manera moderada de no ser que los bichitos, unos siglos, unas horas después, empezarían a llamar sueño, otra habría sido la historia de su día.
Así comienza esta interesante novela, en la cual Dios no sólo es mujer, sino que también es una oficial en una corporación dedicada a la creación y organización de universos. Su ubicación en el ranking de dioses es mediocre, y esto lo lleva a crear vida en uno de los planetas de su universo. Criar bichitos, como diría ella: nada fuera de lo común, ya que varias otras oficiales lo habían hecho con anterioridad. Por eso, aún inconforme con el resultado de su universo, diseñó algo más original: la muerte.
Este invento divino tuvo una sóla y terrible consecuencia visible: los humanos comenzaron a inventar una incontable cantidad de dioses. Así intentaban darle un sentido a la muerte. Así intentaban trascenderla.
Le intrigaba la soberbia de esos habirus, que creían que su dios los había hecho a su imagen y semejanza: ¿tanto se gustaban como para pensar que sus formas estúpidas eran las formas de un ser superior? (...) Le intrigaba que todos los bichitos (...) dijeran que la muerte era el precio que tuvieron que pagar por alcanzar conocimientos o riquezas o placeres del cuerpo. (...) Y, sobre todo, le intrigaba la cuestión de los dioses. No podía contener la curiosidad: tenía que investigar quiénes eran (...)
Es así que la caprichosa Dios decide corporizarse en varios hombres y mujeres a lo largo de miles de años (horas, para ella): un luchador en Egipto, una esclava de Abraham, un médico en el Asia Menor, un guerrero musulmán en España, un espía romano enamorado, y más...
El argumento era perfecto: si el fin del mundo no llegaba era porque ellos no lo merecían. Su dios quedaba exculpado y seguía siendo verdadero.
Y así es que, conociendo cada vez más a los humanos, Dios llegará a las más interesantes conclusiones sobre esta increíble relación.
Desde el principio, cagoncetes, quisieron convencerse de que la verdadera vida los esperaba detrás de la muerte. Se llenaron de infiernos, paraísos, praderas recorridas por huríes o bisontes infinitos, hogueras sin final.
Un Día en la Vida de Dios es una mirada original sobre la experiencia humana y la búsqueda de respuestas a través de algo superior. Caparrós yuxtapone la perspectiva humana y la divina de maneras similares, invitándonos a escuchar que la realidad no está en las evidencias sin sentido de la existencia divina sino en la vida misma, esa que descuidamos mientras se va sucediendo en la casi interminable espera de una vida mejor. Esta vida tiene un poder que supera al divino, el poder de la decisión, de la libertad.
Esto y mucho más se puede leer entrelíneas en esta grandiosa novela encapsulada en tan sólo trescientas páginas, cuya exitosa clave es una ironía constante y una narrativa cautivante. Uno de los mejores libros que leí. Consíganlo.
6 opiniones
Otro dato sobre Martín Caparrós; en el 83, mas o menos, condujo junto a Jorge Dorio uno de los mejores programas de televisión de la Argentina, que se llamaba "Los Argentinos" (si no me falla la memoria), era un programa re vertiginoso para esa época, y creo que marcó una tendencia para el ritmo que luego adquiriría la tv. Inteligente y entretenido. Estaría bueno que en el canal Volver repitieran ese ciclo.
Saludos!
La verdad que no tenía idea, se agradece el dato. El Tincho Caparrós hizo periodismo deportivo, cultural, gastronómico, político y policial en prensa gráfica, radial y televisiva. Dirigió los mensuarios El Porteño, Sal y Pimienta y Página/30, entre otros. Ha publicado una decena de novelas, libros de viajes y ensayos, entre los que se destacan No velas a tus muertos (el que actualmente estoy leyendo) y la novela La historia. No hace mucho publicó, en colaboración con Eduardo Anguita, una monumental obra en tres tomos sobre la militancia revolucionaria de los años setenta: La Voluntad.
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Más información
- Idioma Español
- Formatos Disponibles Rústica
- Número de Páginas 368
- Autor Martín Caparrós
- Fecha de Edición 2001
- Editorial Seix Barral
- Género Literatura y Ficción
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